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lunes 20 noviembre 2017
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¡Ni que hagan trampa se salvarán de la paliza!

¡Ni que hagan trampa se salvarán de la paliza!

Rafael Garrido

Verdad que no entiendo como un venezolano con conciencia de Patria, pueda votar por alguno de los 23 candidatos que el próximo domingo compiten por el partido de gobierno para quedarse como Gobernador. Hay que ser bien fresco, por no decir bien cara dura, para pararse delante de la máquina de votación y apuntar el dedo índice hacia el candidato del gobierno, que nos ha sembrado en nuestro rico país, la crisis humanitaria más estruendosa que país alguno haya sufrido. Votar por los candidatos del gobierno, es votar por el hambre que más del 80% de venezolanos hemos sufrido en algún momento de estos dos últimos años, en especial, en este 2017 en donde la crisis nos ha atacado con mayor crueldad y fiereza. Es como olvidarse que de la comodidad del hogar, y la de nuestra patria, se nos fue un hijo, o un ahijado, o el hijo de un amigo, o un familiar, o un vecino, para convertirse en un mesonero, o lava carro, en otro país, luego de haber obtenido un título de profesional universitario, o técnico superior universitario, o después de obtener un certificado que lo convirtió en un obrero calificado, apto para convertirse, en las empresas básicas, o el sistema industrial del país en un empleado u obrero calificado, que le permitiría ser útil a la Patria y por supuesto a su familia.

Votar por el candidato del gobierno es como sustraerse de la realidad, y hacer tal cual como el avestruz que cuando siente una crisis a su alrededor, mete la cabeza en la tierra como para no ver lo que se le viene encima; pero que irremisiblemente se convertirá en una virtual víctima; pues deja al descubierto el esbelto cuerpo incluyendo el trasero, expuesto al peligro, con lo que se convierte en una atractiva y fácil presa. Votar por el gobierno es no tener sentimientos por la cantidad de niños, que hoy están desnutridos por la falta de alimentos y medicinas y que crecerán sin la nutrición adecuada y suficiente para desarrollar todas sus potencialidades físicas y mentales. Votar por el candidato del gobierno es como no preocuparse por la posibilidad de que nuestros niños crezcan sin las taras y las deficiencias intelectuales que tantas desgracias nos han traído, sobre todo, en estos momentos en que nuestro país va en retroceso, aumentando no sólo el número de pobres, sino también el número de personas inescrupulosas sin los valores intelectuales, éticos y morales, que nos permitan sacar a nuestra sufrida Venezuela del pantano en que lo ha sumido una camarilla de corruptos, incompetentes e ineficaces, hundiendo y humillando no sólo el fatídico presente, sino también el borroso y calamitoso futuro.

Ni que hagan trampa podrán salvarse de la histórica paliza electoral que llevará el nefasto gobierno de Maduro y sus candidatos el venidero 15 de octubre; pues la contienda no es con la Mesa de la Unidad Democrática; es con más del 80% de venezolanos que hoy vemos amenazada nuestra calidad de vida, por la que luchamos sin tregua todos los venezolanos. La lucha es con la familia de los hijos que han tenido que irse del país, es con la familia de los que hayan sido víctimas de la represión del gobierno y el hampa. Es con el que deteste, como una camarilla ha estafado a la Nación convirtiendo en sal y agua más de un billón 250 mil millones de dólares provenientes de la renta petrolera que llegó a cotizar hasta en 140 dólares, un barril de petróleo. La pelea entonces, no es con la MUD, es con el venezolano de a pie, que no encuentra un remedio ni para un dolor de cabeza, es con las personas que padecen de la tensión y tienen que tomar un te de hojas de guanábana, por que no consiguen la pastilla que el médico les recetó, muchas veces hasta de por vida –esta experiencia la viví en una visita casa por casa que realicé en el sector del Dique de Morón- de manera que se equivocan si creen que la oposición es la MUD. Es una inmensa fuerza que amenaza con borrarlos del mapa político, porque simple y llanamente acabaron y nos arruinaron el país más rico de toda Latinoamérica.

Ellos ya nos jugaron una sucia, al violar los artículos 62 y 63 de la ley de procesos electorales, inhabilitándonos algunas tarjetas, pero dejándolas en el tarjetón con el propósito de que los electores se confundan. En Carabobo, las tarjetas de UNT y AP no las eliminaron, pero siguen allí cazando votos nulos, que disque y que le sirven a ellos –el gobierno –¡pero se volvieron a pelar.

 




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