Search
domingo 24 septiembre 2017
  • :
  • :

Espejo de Vida Padres sin fronteras

Espejo de Vida Padres sin fronteras

Héctor J. González Montero

Hay médicos sin fronteras, periodistas sin fronteras, misioneros sin fronteras, emigrantes sin fronteras, abogados sin fronteras, discapacitados sin fronteras, libros sin fronteras, sabores sin fronteras, paz sin fronteras, solidaridad sin fronteras. Los padres no tienen que tener miedo a las fronteras, a las barreras u obstáculos ni a nada de lo que siendo moralmente bueno les pudiera impedir educar a sus hijos y poner a su familia como primer objetivo, por encima de todo. Dicen los astronautas, que es maravilloso ver la Tierra y no distinguir las fronteras que han hecho los hombres contra los hombres. Lo mismo sucede a algunas personas, que se han educado muy bien en esta vida y que pueden pasar todas las fronteras que les ponen por delante. Su propia persona y la sociedad, legales o ilegales, relacionadas con el tiempo y el espacio geográfico, que en principio les van a impedir o dificultar educar bien a sus hijos y poner primero a su familia. Pero los padres tienen que estar dispuestos a estudiar bien esas fronteras y hacer un plan para traspasarlas cuando les impidan cumplir la misión que tienen en esta vida, si son justas o injustas, legales o ilegales, las fronteras físicas, económicas, religiosas, políticas y sociales, aplicadas a la obligación de los padres, para la educación de sus hijos. De la misma manera que la dedicación de los padres con sus hijos y familia no tiene límites, no deben permitir que alguien les imponga fronteras por los límites morales. La moral juega un papel importante en la formación de nuestros hijos. Educar con Cultura es necesario para añadir nuevas virtudes, valores humanos y luchar por no adquirir costumbres contrarias de esos valores. La principal frontera a traspasar es el conformismo, “el todo vale”. El trabajo, sabido que solamente se consiguen mejores trabajos y mejor retribuidos a base de sacrificios personales, estudios y dedicación. En lo económico, sabiéndose enfrentar a las tentaciones, para mantenerse dentro de las posibilidades de ingresos, gastos y ahorros, luchando contra el consumismo imperante y corrupción, lo que fácil llega fácil se va. La educación para los hijos, escogiendo para ellos el mejor colegio dentro de sus posibilidades, aunque implique grandes sacrificios económicos, de tiempo y de lucha, contra la corriente permisiva en calidad y cantidad de educación. La familia, al poner todos los medios necesarios para hacer una familia fuerte, unida y llena de virtudes y valores humanos, incluso teniendo que enfrentarse a las costumbres del entorno familiar. Y las tentaciones de amistades falsas. La fisiología, intentando mantenerse dentro de los mejores parámetros posibles de salud, procurando llevar una vida sana en las comidas, bebidas, ejercicios físicos y recreación. La idiomática, sobre todo cuando se emigra, aprendiendo el idioma de la nación o región receptora, para involucrarse lo más posible en todos los aspectos culturales, sociales, laborales, profesionales. Pero nunca perdiendo el idioma materno, la cultura y el nacionalismo. La imagen, en el caso de que se tengan defectos físicos, que hagan parecer diferentes a los demás, tiene que intentar sacar provecho a esos defectos, sirviendo como ejemplo de superación ante otros que no los tienen y pudieran estar deprimidos. La política, manteniendo los principios políticos aprendidos, pero estando siempre dispuesto a mejorar el conocimiento de otras opciones diferentes a las tradicionales, siempre que estén dentro de la moral. La racial, en el caso de estar inmerso en otras etnias o pertenecer a minorías dominadas. Sabiendo luchar contra estas situaciones, con perseverancia e inteligencia, para aprovechar las fortalezas propias y eliminar los defectos comparativos. La religiosa, manteniendo los principios morales innegociables, a pesar de las presiones externas o dificultades que pudieran acecharlos, debido a la inmersión o el acoso de otras culturas sociales y religiosas. La social, sabiendo claramente, que las situaciones sociales nunca son para siempre y que la vida da muchas vueltas, unas veces se está arriba y otras abajo. No por haberse criado en una familia rica o pobre, eso tiene que ser un estigma imborrable y perpetuo. Precisamente la lucha contra esa posible barrera, tiene que servir de estímulo para salir de la pobreza o para mantener la riqueza. La educación familiar, los estudios y la religión son las mejores armas, para luchar contra las ideologías que separan a algunas personas, comunidades o segmentos sociales. La paternidad responsableabierta a la magnanimidad de la vida y al amor a los hijos, relacionado con el número y las épocas de tener hijos y a la forma de educarlos, en las virtudes y valores humanos. La del cambio de la calidad de vida, por cumplir los principales objetivos en la formación de los hijos y de la familia como conjunto, teniendo en cuenta que la generosidad no es incompatible con la razón y que, por muchos cálculos que se hagan, la familia es deficitaria por definición. Estos son algunos principios a los cuales debemos apegarnos para la formación de nuestros hijos, pero sobre todo los padres debemos tener moral y responsabilidad en nuestros actos.

0424-4038633

 

 

 




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *