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viernes 22 septiembre 2017
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El cangrejo folklórico. II parte “Cuando se rompe el cuero, se calla el tambor”

El cangrejo folklórico. II parte  “Cuando se rompe el cuero, se calla el tambor”

Wismar Marval

Al estilo de la película Titanic, recreamos un suceso para hacer una historia ficticia. Utilizando el escenario, lugar y ciertas cosas que podrían asemejarse o parecerse.

Después de la tempestad viene la calma, reza un dicho muy conocido, y luego de la primera entrega de la historia ficticia (que valga la redundancia, si tiene cierta similitud con la realidad sería pura coincidencia) aquí va la segunda entrega.

 

Comienza la ficción 

Luego de aquella experiencia de la zozobra que vivieron muchas personas al quedar atrapadas en la línea de fuego durante la celebración de una fiesta tradicional y folklórica donde el licor, el tambor, el plomo y la sangre se fusionaron, muchas de ellas dieron a conocer sus testimonios. A continuación la historia contada por personajes de canciones y películas.

El tema de Rubén Blades sonaba durísimo en una camioneta: “Son las cinco de la mañana y ya amanece, Juan Pachanga bien vestido aparece. Todos en el barrio están descansando. Y Juan Pachanga en silencio va pensando… Qué feliz es Juan Pachanga todos juran, pero lleva en el alma el dolor de una traición que sólo calman los tragos, los tabacos y el tambor…”, y de repente el ruido de los disparos motivó que apagaran el sonido móvil.

Pablo Pueblo fue uno de los que recibió en su carne lo caliente de una bala, como pudo logró caminar y ser socorrido por sus amigos, del otro lado, cerca de un cumaco abandonado (instrumento de percusión de ritmos folklóricos que hace dúo con el tambor), está Juan Albañil, quien sentía un fuerte dolor en su abdomen motivado a las heridas causadas por un par de “balas locas” que impactaron en su cuerpo.

Camilo, Paula C y Ligia Elena también reciben su dosis de plomo y cada uno está en el piso retorciéndose de dolor a la espera de ser atendidos cuando baje el nivel del tiroteo.

En el momento en que muchos de ellos levantan sus cabezas pueden observar como desde una camioneta último modelo salen del lugar de los hechos disparando ráfagas al aire para abrirse espacio y poder retirarse del lugar apresuradamente, llevando un apuro incontrolable. El vehículo era manejado por Juanito Alimaña, quien lleva a varios de sus compinches, entre ellos Pedro Navaja y su combo salsero. “Salieron picando cauchos al estilo “Rápidos y Furiosos”, dijo Juan Albañil.

Albañil escuchó cuando muchos gritaban… Camilo se está muriendo…pero Camilo se está muriendo…y nadie decía nada.

La Doctora Corazón, recibió en un centro asistencial a la mayoría de los heridos del suceso ocurrido en la madrugada, el ambiente del nosocomio se inunda de olor a alcohol y sangre, en el corrí y corri de los pasillos se confunden médicos, enfermeras y enfermeros, personal de seguridad, familiares, heridos.

El galeno escucha cuando uno de los heridos le pone precio a su venganza y le dice a uno de sus acompañantes: “ofrece una recompensa en verdes para que me busquen a Juan Pachanga”.

Pachanga, no logró el cometido de cobrar su deuda, que necesitaba en billetes verdes para poder irse a chambear fuera del país y habría sido quien comenzLbit misario Ricochet Ravy detenidos, no hay an ofrecido ningocas que impactaron en su cuertpo.ta similitud con la realidad serCó el repicar de tiros en la rumba tamborera.

De este señor se desconoce a dónde fue a parar, unos dicen que es “más buscado que el piloto del caso de un helicóptero de un organismo policial robado”.

Pablo Pueblo luego de recuperarse de las heridas contó su testimonio. “Yo estaba compartiendo con Ligia Elena, “chalequeando” como bailaban el tambor un par de borrachitos que se le “arrecostaban” a cualquier personas, muy cerca de un grupo donde estábamos había 4 o 5 personas, 3 hombres y 2 mujeres, cuando de repente vemos que uno de ellos desenfunda un arma y a los segundos los otros también, desencadenándose la plomamentazón, creo que ni tiempo nos dio de nada, vi caer a Ligia Elena y al tratar de reaccionar sentí un ardor en el abdomen y sangre salir de mi camisa para ir a parar al piso”.

“Pero en medio de la confusión pude ver como al caer uno de ellos, que vestía muy bien, otro se le acercó y a pocos centímetros de su cara haló el gatillo”.

Unos corrían hacia los lados y yo me hice el muerto, cerré los ojos y asustado le pedía a Dios porque no me fueran a matar”.

“Al rato traté de gatear, vi que socorrían a Ligia Elena y la montaban en un carro pequeño, luego que se apaciguó el fuego me ayudan a levantarme y me montan en una camioneta, ya casi me desmayaba porque había perdido mucha sangre y escuchaba que me decían: ‘tranquilo, que ya vamos a llegar’, hasta ahí me recuerdo, luego desperté y estaba en una cama de un centro de salud”.

“Por ahí hay chismes y rumores, me dijeron que Juanito Alimaña estaba buscando “cuarentear” lo que pasó y que hay movimientos por los caminos verdes”, finalizó Pablo Pueblo.

Por su parte, Ligia Elena dijo que se asustó mucho al ver tanta sangre salir de una parte de su cuerpo, menos mal que la herida no fue grave, “no se puede disfrutar tranquilamente en ninguna parte, imagínate, allí gritaban tranquilos… que son policías… y mira lo que pasó…, ahora hay que tenerle más miedo a los policías que a los propios malandros”, expresó Ligia Elena (La cándida niña de la sociedad) ya recuperada.

El “Agente 007”, John McClane, encargado de indagar sobre esta historia, dijo que podría ser una “Misión Imposible”, ya que tienen una “Búsqueda Implacable” y hasta ahora, luego de 8 días, sólo están presentes “Los Gritos del Silencio” por el caso.

No tenemos ningún reporte del caso, no hay detenidos, las armas involucradas están “Desaparecidas en acción” y el “Arma Mortal 1” no la hemos ubicado.

John McClane (Duro de Matar) dijo que están pensando en buscar los servicios de “Jason Bourne” y “Los Indestructibles” para que apoyen la investigación y poder ofrecer un balance de qué fue lo que pasó con el silencio del tambor un Día de San Juan.




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